Escribir

Escribir

El escribir se había transformado, para él, en la más rápida, eficiente y placentera manera de tenerse de vuelta. De ser él mismo. De estar donde debía estar. De ser el ser que es, en verdad. Al poner palabras en una hoja, su ser se (…)

La poesía como un modo de filosofar

La poesía como un modo de filosofar

En su edición de Hymnes et discours sacrés atribuidos a Orfeo, o a la escuela órfica, el profesor Jacques Lacarrière sugiere que el nombre Orfeo se halla emparentado con una raíz que significa noche, oscuridad, y también con el nombre de un pez que vive (…)

Un poco más acá

Un poco más acá

Esta mañana puse en la mesa de la sala, mis utensilios de pintura. El caballete, la tela, los colores, los pinceles y lápices, los frascos con agua. Ahora a la tarde, los encontré tal como los dejé esta mañana. La tela, el caballete, la caja (…)

Poesía, conocimiento y autotransformación

Poesía, conocimiento y autotransformación

“Los poemas son actos muertos en la vida de un creador”, decía Paul Valéry y, en efecto, si atendemos al poema en cuanto estructura lingüística fijada por la escritura, podemos admitir que es así, en tanto esa estructura no sea reactualizada o llevada a su (…)

Escribo para

Escribo para

“Escribo para tener un lugar donde vivir. Para testimoniar el viaje en el laberinto. Para tener un lugar donde reconstruirme cada vez que la vida me destruya. Escribo como se crea un país.” Así dijo una vez Anais Nin*, cuando le preguntaron por qué las (…)

Quantas consciências?

Quantas consciências?

Um tema que me apaixona, é o da multiplicidade de consciências. Não sei se todas as pessoas tem conhecimento disto, talvez sim, talvez não. Mas não é esta a questão: a questão é a de que a gente pode perceber que tem mais de uma (…)

O sentido

O sentido

Uma tarde como ésta, por motivos que não vem ao caso ou, ao contrário, talvez fosse o caso de os enunciar, andava eu a me perguntar pelo que deveria fazer. Como tantas outras vezes, esta pergunta me remetia ao sentido da minha existência.

Andando pela (…)

Eis a poesia

Eu morrerei de pé como as árvores.
Me matarão de pé.
O sol, como testemunha maior, porá seu lacre
sobre meu corpo duplamente ungido.

E os rios e o mar
serão caminho
de todos meus desejos,
enquanto a selva amada sacudirá, de júbilo, suas cúpulas.

(…)