Jun 21 2014

Pertenecimiento

raícesA veces uno no tiene nada en particular para escribir. Pero al hacerlo, las cosas van ocupando su lugar. Uno va ocupando su lugar. De a poco, de tanto escribir, uno ha ido construyendo su propio mundo. Ya no es un mundo ajeno o distante, sino un mundo propio, hecho por uno mismo. Es mucho mejor vivir en el propio mundo. En él hay gente querida, los sueños que hemos ido construyendo a lo largo del tiempo.

Las raíces de nuestra familia, los lugares que hemos conocido, los libros que leímos, las amigas y amigos sin los cuales nuestra vida carecería de algo muy precioso. Los recuerdos más antiguos de nuestra infancia, las primeras aventuras de adolescentes. Las redes de las cuales formamos parte, que han llenado nuestro interior de rostros amigos, que se expande, se contrae y se expande, como el universo.


Jun 20 2014

El silencio y la palabra

hojasDe tanto andar por estos caminos del escribir y del leer, uno de pronto puede haber llegado ya a descubrir el silencio anterior a la palabra, el silencio de donde todo surge: la realidad misma, el existir, este momento, todo a nuestro alrededor y adentro nuestro. El silencio de la palabra, lo que la palabra dice al callar. Y más, mucho más: el silencio que envuelve y sustenta todas las cosas, y que la poesía puede llegar a ver.

“No hay una cosa que no sea una letra silenciosa de la eterna escritura indescifrable cuyo libro es el tiempo” dice Jorge Luis Borges en Para una versión del I King, el libro de las mutaciones. Ese silencio que habla, cuando vas por las veredas de Mendoza y ves las hojas del otoño que se va haciendo invierno, y sabes que esas hojas y vos, ese otoño y vos, todo lo que sos y lo que te rodea, son una sola cosa.


Apr 26 2014

Pasar la vida en limpio

escribirEscribir es muchas cosas. Es verse. Es saber como uno es. Es ser uno mismo. Es estar en uno mismo y desde ahí ser uno con los otros. Y también es pasarse en limpio. Deshacerse de las falsas identidades que se te pegaron con el tiempo y estar aquí, ahora, en esto. Ser cada vez más el ser que sos, y no las copias archivadas en la memoria, ni las máscaras sociales. Estar cada vez más en este tiempo único y fugaz del instante, cada vez más unificado con el todo. Cada vez más uno con el todo.


Feb 26 2014

Contenido

veredasEsta tarde fui, de nuevo, a caminar hacia el centro. Cuántas veces habré hecho este trayecto, de diferentes maneras, a lo largo de los años! Ir dejándome bajar por el leve declive de la ciudad, de sus veredas arboladas, hacia el centro. Ir viendo las casas, antiguas y modernas, algunas com marcas características de tempo. Otras, como escondidas en algún lugar para que no las vean. Construcciones, garajes, negocios de todo tipo: kioscos, bares, restaurantes, librerías, agencias de bancos, plazas. Todo esto mientas bajas, mientras te dejas llevar, mientras vas permitiendo que el leve declive de la ciudad te lleve hasta la librería donde está el libro de Vicki Baum que fuiste a buscar: Amor y muerte en Bali. Y mientras tanto las caras, las miradas que más o menos furtivamente te recuerdan que eres de aquí. Esto te vino muy fuertemente, y con un sentido nuevo, esta tarde. Soy de Mendoza. Mendoza es algo que me tiene, algo que yo soy. Sin culpa de nada, apenas permitiéndote estar, ser, ir, venir, dejarte llevar por las calles y veredas, por el paisaje urbano que se mueve, gente, ómnibus, algunas bicicletas y motos, los trolleys. Todo esto que te contiene, de lo que estás hecho. Te va conteniendo y anidando, llevándote como las olas de un mar silencioso.


Feb 25 2014

Componiendo

veredasEl día había amanecido lluvioso. Nublado y lloviendo. El sonido de la lluvia cayendo, golpeando en las piedras del jardín. Las veredas mojadas, el aire húmedo. Las primeras caras. La chica que pasaba subiendo hacia el lado del parque. La habías visto antes, mirando ella una vitrina en la Paso de Los Andes. Sensaciones como de cuando eras chico, y juntabas cubitos de madera formando palabras, construyendo casas, vaya a saber qué.

La voz de ella, su presencia, adentro tuyo, por todas partes. Aún cuando ausente, presente. Eso te alegra, te contenta y te consuela. Somos tan frágiles. Los ruidos de la obra de en frente. La vecina de en frente entrando a su casa. Tu padre andando por la casa con el bastón, optimista, como siempre. La vida se va componiendo, como un cuadro, pequeños trazos, pinceladas. Como un cuadro, la vida, un día de lluvia.