Jul 3 2014

Recuperación

espelhoLa escucha interior. Hoy me dí cuenta de que hace ya bastante tiempo, vengo teniendo una relación de mayor aceptación de mí mismo. Esto se da sobre todo, a través de diálogos internos más amenos y amigables. Es como si, después de un largo tiempo de auto-exclusión, estuviera ahora finalmente anidándome en la persona que soy. Aceptando ser el ser que soy.

Y para esto ayudan algunas preguntas como: ¿Quién soy? ¿Cómo soy? ¿Cómo acostumbro funcionar? En todo esto, la literatura y la poesía han tenido y siguen teniendo un papel fundamental. Uno se va distanciando de lo que nos extrañaba, y familiarizándose con lo propio y real. Dejando las teorías y las abstracciones por la vida. Es muy lindo.


Jun 21 2014

Pertenecimiento

raícesA veces uno no tiene nada en particular para escribir. Pero al hacerlo, las cosas van ocupando su lugar. Uno va ocupando su lugar. De a poco, de tanto escribir, uno ha ido construyendo su propio mundo. Ya no es un mundo ajeno o distante, sino un mundo propio, hecho por uno mismo. Es mucho mejor vivir en el propio mundo. En él hay gente querida, los sueños que hemos ido construyendo a lo largo del tiempo.

Las raíces de nuestra familia, los lugares que hemos conocido, los libros que leímos, las amigas y amigos sin los cuales nuestra vida carecería de algo muy precioso. Los recuerdos más antiguos de nuestra infancia, las primeras aventuras de adolescentes. Las redes de las cuales formamos parte, que han llenado nuestro interior de rostros amigos, que se expande, se contrae y se expande, como el universo.


Jun 14 2014

Escribo

writeMuchas veces uno no tiene nada que hacer, y se pone a escribir, como otras personas se pondrán a tejer, leer un libro, o ver televisión. En realidad, esto de escribir es un poco como tejer, también. Y el leer un buen libro también tiene algo de tejer. Nos proyecta a mundos de los cuales hacemos parte. Reúne nuestras vivencias y memorias, y nuestro ser se expande mucho más allá de un simple estar aquí, que no siempre es tan pleno como cuando nos entregamos a estas actividades tan placenteras como reveladoras.

Escribir es para mí como un dejarme llevar a esas dimensiones más grandes con las cuales mi vida está entretejida. Esto me pasa también cuando leo. Vienen a mí recuerdos de mi infancia, la casa de adobe donde nací en el carril Sarmiento, en Godoy Cruz, Mendoza, Argentina, y todo el mundo de esos primeros años. En la lectura y en la escritura encuentro una expansión, y ahora recuerdo lo que Jorge Luis Borges dijera a respecto de los libros: que son extensiones de la imaginación.

También lo son de la experiencia y de la percepción. Por eso ahora, esta tarde en que escribo estas anotaciones, es como si me fuera otra vez a esos espacios infinitos pero bien conocidos, lugares en parte ya habitados por mí y por gente que conocí. Algunas de esas personas ya no están más aquí físicamente, pero no por eso su presencia es menor.

Cuando escribo y cuando leo, me reúno con partes mías con las cuales habitualmente no tengo contacto, o no tengo tanto contacto como cuando me entrego a estas actividades tan simples como enriquecedoras. Me recupero de cierta trivialidad que se puede haber ido infiltrando en el vivir, y experiemento la renovación de la vida que ocurre cuando la palabra toma la palabra, cuando la palabra va formando las frases que nos conectan con el presente eterno, ese que viene y sigue viniendo, viene y no pasa, está siempre aquí.


Jun 10 2014

Caminando

fotoMuchas veces uno no tiene nada que hacer, y se pone a escribir. Sabiendo que en ese dejarse ir en las letras y renglones, en ese dejarse llevar por las palabras que te van conteniendo y acogiendo, la luz se va haciendo. Esta tarde me dejé llevar por las veredas de Mendoza. Una vuelta corta. Como para ver si me acuerdo de mí mismo.Me dejo llevar por las veredas de Mendoza, como si fuera por un lugar que me reconoce a pesar del tiempo pasado lejos. Me llevan esas veredas que son como renglones antiguos de historias que me acogen. Casas viejas. El viejo bairro. Las veredas cubiertas de hojas de otoño. Las acequias llenas de hojas. Tantos recuerdos, que son como palabras hojas que me envuelven. Y me dejo llevar, hasta volver, hasta estar aquí de nuevo, o por primera vez.


Jun 8 2014

Escribo

foto¿Qué hacer una tarde como ésta, que se va haciendo noche fria en Mendoza? ¿Qué podría llegar a hacer, sino este mismo juntar letras unas a las otras, formar palabras y frases, lugares que habito, habité y habitaré? Compras por la mañana. Una caminata a la tarde. Los árboles de otoño como llamas que se elevan. Las calles como túneles de árboles que se cierran formando como cuevas o altares. Y ahora que el gris se va oscureciendo hacia un enseguida negro o azul intenso nublado, las letras se van juntando todavía, cada vez menos, dejando ellas mismas el gran silencio en el que cabrán la noche y el mañana.