May 13 2013

Pequeñas trincheras de defensa de la vida y construcción de una nueva humanidad.

Aunque el título pudiera sonar retumbante, su propósito y su contenido es bien sencillo. Se trata de las redes sociales. Espacios de vínculos positivos entre las personas. Lugares donde se cultivan y practican valores humanos como la solidaridad, el respeto a los diferentes, la coexistência pacífica.

Estos espacios existen y deben existir cada vez en mayor número. Son espacios donde se tiende a lo comunitario, son en realidad, pequeñas o no tan pequeñas comunidades, tanto territoriales como a distancia. En los días actuales, son varios los lugares con estas características.

El vecindario, la familia, la escuela, el lugar de trabajo, potencialmente pueden tener estas características. Son lugares donde predomina una sensación de acogimiento, de que somos aceptados o aceptadas. En estos espacios se crean y mantienen sentimentos de pertenecimiento, de unidad, de ayuda mutua.


May 11 2013

Fronteras literarias

De tanto vivir en la hoja — o, mejor dicho, en las hojas, ya que son hojas tanto de libros como de cuadernos, hojas que escribo y hojas que leo –a veces me ocurre que estoy con gente, o en algún ambiente, y me doy cuenta de que no estoy del todo ahí. Una parte mía se quedó en alguna hoja leída o escrita. Es decir, escrita por mí o por alguien más, algún autor o autora. Esta noche me pasó. Estaba tratando de prestar atención a la gente en la mesa del restaurant, a ver lo que decían, las expresiones, como estaban, la comida, etc, y de pronto me di cuenta de que no estaba del todo allí.

Andaba en alguno de mis ultimos escritos: Las pequenas cosas, Presencia, o algún otro cuyo nombre no recuerdo ahora. Talvez Integración literaria, o Lectura simultánea. Los textos ya se han unido entre sí de tal modo, y de tal modo también vivo en ese mundo, que este otro mundo, el del lado de acá de las hojas, a veces está como que en una frontera indecisa. Peligros de la literacidad.


May 11 2013

Paz

Desacelerar un poco, disminuir las expectativas, dejarse en paz. Desexigirse. Permitirse así momentos de un estar aquí, simplemente. Como si no hubiera nada que hacer. Ningun padrón que obedecer. Ninguna obligación. Sólo estar, simplemente.


May 9 2013

Las pequeñas cosas

Puede haber un silencio. También puede haber un silencio. Las pequenas cosas. Estas frases sonaban en su mente. Había pasado la mañana en pequenas cosas. El ritual de los jueves. Pasar a buscar a los dos compañeros del grupo de Teología de la Liberación. Un ritual de ya tantos años. Tomar por las avenidas rumbo a la universidad. Las acacias. El olor a lluvia cuando había llovido. Aquellos árboles inmensos. Puede haber un silencio, escuchaba en su corazón.

Algunas presencias queridas de seres que lo habitaban, se hacían presentes. Esperara a su esposa en la puerta del banco. El kiosko. Las revistas de literatura. Una profesora te saluda. Un profesor pasa y conversan sobre el tiempo ido y el tiempo presente. Otra profesora pasa y conversan algunas cosas. La gente en el banco. La farmacia. El sebo. Un libro de Graciliano Ramos. El correo. Tanto tiempo pasado aquí, pensó. La vida compactada en este instante, en  el presente. El presente es toda mi vida, pensó. Todo mi pasado está aqui. Yo soy todo este instante, todo este mundo, toda esta vida que está aqui.


May 3 2013

José Comblin

Escrever sobre José Comblin é mexer com algo que se tornou muito vivo na minha vida. Uma espiritualidade ancorada no social, uma busca de Deus além do intelecto, ou, melhor dizendo, com uma razão iluminada por uma atitude interior de amorosidade e solidariedade. Encontrei em Comblin uma figura que parecia vinda de algum outro mundo. Uma pessoa profunda e simples. Parecia que uma luz irradiava da sua presença. Nisto lembrava muito de Dom Fragoso.

Essa mesma áurea de uma pessoa profundamente humilde, embora possuísse vastíssimo conhecimento. Dom Fragoso e José Comblin. Adalberto Barreto, outro teólogo da libertação. Não poderia deixar de juntá-los nesta evocação, uma vez que sinto que os três são como encarnações de um mesmo espírito.

Uma prática concreta de partilhar saberes normalmente privatizados pelas classes mais favorecidas, com as pessoas mais pobres. Uma partilha vinda de um sentimento de que todos necessitamos uns dos outros. Não há libertação isolada, de pequenos grupos. A humanidade é uma unidade.

Posso dizer que no contato com estas pessoas, e com outras semelhantes no seu espírito de serviço e de transformação desde o amor que estende as mãos para um resgate solidário, fui me tendo de volta. Pude ir saindo da minha depressão e das marcas de um isolamento em que me encontrava. Pude ir me vendo como rede, em comunidade.

Este processo prossegue. A lembrança de Comblin e a minha prática no seio da Terapia Comunitária Integrativa criada por Adalberto Barreto, foram mudando a minha visão de mundo. Fui me reconhecendo em uma humanidade pobre materialmente mas rica em solidariedade e em sabedoria popular.

A pessoa vai se recuperando na medida em que se sente acolhida pelos seus semelhantes. Isto aconteceu comigo, não apenas no seio desta rede de base, solidária, que no entanto é o foco principal da minha recuperação e reconstrução constante como ser humano, como também na vida diária, na medida em que foi se dissolvendo a barreira invisível mas muito efetiva da alienação que me separava de mim mesmo e dos meus semelhantes.

Fui recuperando um sentido de viver que se faz nas pequenas coisas, no dia a dia vivido com a admiração de quem se descobre maravilhado por estar vivo, por fazer parte desta maravilha que é a vida.