Jun 17 2014

NADA

bookVeía el nombre de su novela en la tapa del libro y esto le recordaba un antiguo cuento suyo. Esto lo tranquilizó.

Todo era antiguo. Su afán y su oficio. No necesitaba nada más que una hoja. Sin personajes ni enriedo.

Un libro en el que la lectora o el lector serían los autores. ¿No es así, al final, que ocurre en realidad, cuando leemos un libro? Leerlo es escribirlo. Ya está escrito. Al leerlo lo sé.


Jun 14 2014

Escribo

writeMuchas veces uno no tiene nada que hacer, y se pone a escribir, como otras personas se pondrán a tejer, leer un libro, o ver televisión. En realidad, esto de escribir es un poco como tejer, también. Y el leer un buen libro también tiene algo de tejer. Nos proyecta a mundos de los cuales hacemos parte. Reúne nuestras vivencias y memorias, y nuestro ser se expande mucho más allá de un simple estar aquí, que no siempre es tan pleno como cuando nos entregamos a estas actividades tan placenteras como reveladoras.

Escribir es para mí como un dejarme llevar a esas dimensiones más grandes con las cuales mi vida está entretejida. Esto me pasa también cuando leo. Vienen a mí recuerdos de mi infancia, la casa de adobe donde nací en el carril Sarmiento, en Godoy Cruz, Mendoza, Argentina, y todo el mundo de esos primeros años. En la lectura y en la escritura encuentro una expansión, y ahora recuerdo lo que Jorge Luis Borges dijera a respecto de los libros: que son extensiones de la imaginación.

También lo son de la experiencia y de la percepción. Por eso ahora, esta tarde en que escribo estas anotaciones, es como si me fuera otra vez a esos espacios infinitos pero bien conocidos, lugares en parte ya habitados por mí y por gente que conocí. Algunas de esas personas ya no están más aquí físicamente, pero no por eso su presencia es menor.

Cuando escribo y cuando leo, me reúno con partes mías con las cuales habitualmente no tengo contacto, o no tengo tanto contacto como cuando me entrego a estas actividades tan simples como enriquecedoras. Me recupero de cierta trivialidad que se puede haber ido infiltrando en el vivir, y experiemento la renovación de la vida que ocurre cuando la palabra toma la palabra, cuando la palabra va formando las frases que nos conectan con el presente eterno, ese que viene y sigue viniendo, viene y no pasa, está siempre aquí.


Jun 12 2014

Vastedad

marHay días que no se dejan transcribir facilmente. Es como si la memoria acumulada convergiera sobre el presente. O como si la vastedad del lecho de tu mar interno se extendiera indefinidamente en direcciones que te impiden ver su final. Las raíces que revives en estos días tan singulares te llevan a un lugar al que no consigues denominar con facilidad con una palabra. ¿Origen, comienzo, totalidad, realidad, perecibilidad? Todo te dice alguna cosa, pero es más que eso. Es eso y más que eso. Mucho más. Tanto que las palabras se quedan como mudas frente a lo que no consiguen nombrar.


Jun 11 2014

Ubicación

ajedrezMuchas veces me pasa, como ahora, que me pongo a escribir para ver si encuentro mi lugar. Me pongo a escribir a ver si encuentro mi lugar. Esta mañana estaba pasando en frente de la farmacia Reconquista, volviendo de la clase de pilates, y tuve la nítida sensación de que en un cierto momento del día, uno ocupa su lugar. Es como si hubiera un lugar para uno, y en determinada oportunidad, nos deslizamos hacia ese lugar que es nuestro, y lo ocupamos. Esto a mí me pasa sobre todo cuando escribo, cuando ocupo mi lugar en la hoja. La hoja puede ser o es esta hoja, la hoja en la que estoy escribiendo, o puede ser una vereda, como esta mañana, o algún otro lugar, como me ha pasado otras veces.


Jun 10 2014

Caminando

fotoMuchas veces uno no tiene nada que hacer, y se pone a escribir. Sabiendo que en ese dejarse ir en las letras y renglones, en ese dejarse llevar por las palabras que te van conteniendo y acogiendo, la luz se va haciendo. Esta tarde me dejé llevar por las veredas de Mendoza. Una vuelta corta. Como para ver si me acuerdo de mí mismo.Me dejo llevar por las veredas de Mendoza, como si fuera por un lugar que me reconoce a pesar del tiempo pasado lejos. Me llevan esas veredas que son como renglones antiguos de historias que me acogen. Casas viejas. El viejo bairro. Las veredas cubiertas de hojas de otoño. Las acequias llenas de hojas. Tantos recuerdos, que son como palabras hojas que me envuelven. Y me dejo llevar, hasta volver, hasta estar aquí de nuevo, o por primera vez.