| 25 de marzo
Rolando Lazarte, marzo del 2004 25 de marzo. The day before. Anteayer estuve en Caruaru, en la FAFICA, con Alder Júlio, Kléber, Neide, Luciente, Leonardo, Conceição. Tanta gente. Aquella chica de blanco que habló del amor como el valor mayor. Daniel, Adalgisa, de la Obra de María. Los maracuyás. El verde ondulante. Flor de cactus. Usted es un presente para nosotros. La palabra fluía. Usted salió del capullo. Venció a la depresión. No rutinizó el carisma. Weber. La vida. El novio que te critica porque sos muy dedicada al trabajo y buscás auxilio en la asamblea. ¿Qué hacemos sin hinchada? La dictadura del hábito. Del qué dirán. Usted puede. Cambiar. Y hoy tu voz viniendo desde el sur. La mayor manifestación contra la impunidad en Argentina. Kirchner en el museo de la memoria. La escuela de torturas de la Armada Nacional cambió para lugar de la memoria. Un chico y una chica nacidos en cautiverio recordando la vida que prevalece. Resurrección. No se hace revolución saliendo a matar gente. También es necesario recordarlo. Toda revolución es interior por ser social. O cambias la multitud de seres que te habitas, o te haces dueño de esa multitud que se agita, o serás siempre reaccionario, no importa cuánto grites lo contrario. Un sueño que se sueña solo, es sólo un sueño que se sueña solo. Un sueño que se sueña en muchos es realidad. Gracias, madre. Pudiste ser una madre de Plaza de Mayo pero sos una madre del destino. De la reaparición. Como tantas madres que esperarán sus hijos de vuelta. Que no dejaron de acunar su niño aunque tenga cincuenta. Flores. Padre. Ruiseñores. De estas calles que ahondan el poniente. Alguna habrá, no sé cuál, que he recorrido / ya por última vez, indiferente / y sin adivinarlo, sometido / a quien prefija omnipotentes normas / y una secreta y rígida medida / a las sombras, los sueños y las formas / que destejen y tejen esta vida. No lo publiques. No hay muertos. Sólo vida. No es negocio, socio.
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